sábado, 24 de enero de 2015

Juntos para siempre



Bueno, después de más de un año, y superando por fin mi época medio emo medio depresiva, he vuelto. Realmente no tenía nada que decir, pero tampoco estaba muy motivada, pero me alegro, de alguna manera, de volver a la carga. Aunque seguramente seguirá habiendo una gran distancia entre entrada y entrada, pero por algo se empieza. Hoy, por suerte, sí tengo algo en la cabeza de lo que quiero hablar.

En las películas, los libros, las series, los anuncios... incluso en las parejas de cada día, no se deja de oír las palabras "te amo". Para mí, que mi pareja me diga eso es pura mentira. Amar es uno de esos verbos que no se pueden usar a la ligera; que se han de pensar, entender, comprender (que no es lo mismo) y saber tratar. Otro ejemplo es el también muy usado verbo odiar. Amar a alguien no es menos que saber sus cosas malas, sus cosas buenas, sus irracionalidades y sus chorras, y, aun así, quererlo y aceptarlo con todo tu ser. Cuando se está enamorado de alguien puede dar la sensación de que realmente estarás con esa persona toda tu vida y que jamás querrás a alguien más que a él o ella, pero realmente, ¿cuántas veces se acierta? Realmente pocas. Por eso considero que uno sólo puede decir "te amo" cuando tiene sus cincuenta, sesenta, u ochenta años, y sigue queriendo, en mayor o menor medida, a la misma persona desde hace muchos, muchos años. De otra forma, esas palabras me suenan huecas, vacías.


Aunque uno puede amar sin entrar en el ámbito romántico, por supuesto. Por ejemplo, yo amo a mi hermana. Desde hace relativamente poco nuestra relación ha mejorado muchísimo, y ahora mismo no me imagino estando con ella. ¿Cómo sé que la amo y no la quiero? Porque no es algo pasajero; el amor de familia o está o no está, pero no se queda a medias si se habla con verbos tan importantes. Quiero a mis padres y a mi hermana mayor, pero jamás podré amarlos. Hacia el resto de la familia el cariño es prácticamente nulo. Esos son ejemplos para que se pueda entender.


Otro ejemplo, aunque este lo tengo menos claro, es de algo que me pasó con mi mejor amiga. Sobre 2013 me obsesioné con ella. Era mi primera amiga real, y después de varios años juntas, realmente sentía que podía confiar en ella. Pero al obsesionarme llegué al punto de que sólo quería que estuviera conmigo, lo que únicamente consiguió hacerme más y más daño. Dos años después de eso, por suerte, ya no tengo esa necesidad de estar con ella o de vigilar qué para que quiera estar conmigo, pero no me atrevería a decir que el cariño que siento por ella ha sido reducido. Es más sano, pero no menos fuerte. No sé si me gusta románticamente, todo se ha decir, o si llegará a hacerlo en algún momento, pero sí puedo decir que la quiero más de lo que he querido a nadie en toda, aunque corta, vida. ¿Por qué? Porque conozco a la perfección sus peores facetas. Sé lo que es capaz de hacer, lo que le gusta, lo que quiere, hasta donde llega su capacidad de hipocresía... Y pese a que prácticamente me destruyó, y a raíz de ella he desarrollado partes de mí que preferiría no tener (pero que en el fondo agradezco), la sigo queriendo. Hay muchas cosas que me desagradan de ella, pero no me puedo imaginar nada más dulce que convertirme en adulta y seguir a su lado.


Porque amar, queridos míos, no es más que sufrir y seguir queriendo.


Y es verdad que puede parecer que me contradigo un poco, pero pensadlo bien: en los libros románticos, ¿cuántas veces se dicen dos personas "te amo"? En una saga que me estoy leyendo ahora, en el último libro, abusan de esas palabras. En unas cinco páginas llegaban a decirlo casi diez veces. ¿Entendéis los estúpido que suena? Uno puede decir "te quiero" hasta que se le acabe la saliva, porque cuando tienes un vínculo con alguien, quieras que no, le tienes cariño, y el cariño siempre va ligado con el querer. Pero uno no puede decir tantas veces "te amo", porque pierde el sentido completo. Toda la esencia, todo el valor que pueda tener, se va en unos pocos segundos.


Así que tened cuidado con lo que decís, queridos míos, y vigilad vuestra forma de expresaros, que puede hacer más daño de lo que parece.


Hasta la próxima, un mar de divinidades.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Cuando te quitas la máscra



Bueno, en principio hoy no iba a escribir nada, pero me acabo de volver a pelear con mi "amante" -ya no tiene nada de amante, pues ahora somos "buenas amigas"- y se me ha ocurrido algo que escribir. el tema básico es uno que utilizamos todos los días, y que muchas veces alegra la vista.

La hipocresía

En especial la que se utiliza contra los nazis -sí, me repito mucho, pero es algo que da mucho de sí- y similares. Personalmente, no tengo nada en contra de ellos, y no es algo que me de vergüenza decir. Al contrario: me enorgullezco de pensar de forma distinta. Lo malo viene cuando ciertas personas empiezan a decir "Todos los nazis y neonazis deberían ir al infierno" y cosas parecidas. Yo no estoy de acuerdo.

Hay de todo en el mundo, y siempre hay excepciones. Mi padre es un buen ejemplo. Él es nazi, y sin embargo lo máximo que ha llegado de forma "mala" -para mí en especial esos términos son muy cuestionables- han sido los saludos nazis, pensar como lo que dice ser y meterse con los judíos y los afroamericanos puntualmente. ¿Eso es malo? Bueno, supongo que para depende de quién sí. Para mí es neutro, como la mayoría de cosas.

Entonces, ¿hemos de entender que todos los nazis hacen cosas incorrectas como unirse a grupos neonazis y atacar a la gente por la calle? No. Tan solo piensan distinto, y creo que los que lo esconden por miedo no merecen ser llamados como tal. Porque, entre otras cosas, la Alemania nazi me inspira valentía, y la gente que no defiende sus ideales por miedo, me da asco.

Bueno, espero que a alguien le haya servido para abrir un poco más su ojos.

Como dice mi profesor de griego:

Cada vez que muere un hombre, una lengua, o un pensamiento, el mundo se vuelve más pobre.

Personalmente creo que tiene razón, y queráis o no, el nazismo es un tipo de pensamiento.

Bueno, espero poder volver a escribir pronto.

Hasta entonces, un mar de divinidades.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

No muerdas la mano que te da de comer



Antes de nada, quería disculparme por estar tanto tiempo sin escribir nada, pero el ordenador se rompió y hasta ahora no he vuelto a tocar uno en condiciones y tiempo suficiente. 

Dejando ese tema de lado, hoy hablaré de... bueno, lo cierto es que no tengo ningún tema que se me haya ocurrido que pueda ser de mucho interés y me inspire demasiado. Por lo tanto, simplemente hablaré de mi día a día. 

Hace ya un par de semanas que estoy mal con una "amante" -digo amante porqué no sé como llamarla- pero hace cuatro días empeoró bruscamente. No me la quiero como pareja, ya que ahora mismo si siento algo que no me dé ganas de llorar o de matar a alguien ya es un milagro, pero entendedlo: que te digan que te quieren durante casi medio año, para que luego resulte que no saben que sienten por ti, y que luego te digan "era mentira pero es que estoy hecha mierda y creo que me voy a hacer heterosexual", como que deja hecho a uno mierda. Pero eso ya es un caso perdido, me temo. Ayer ya me lo dejó bien claro.

En fin.

Cambiando de tema, para principios de diciembre tengo que entregar un trabajo sobre los Holocaustos. ¡Ojo! Hay más de uno. De hecho, hace relativamente poco hubo uno algo importante, aunque todavía se hacen. La cosa es que si dicen "Holocausto", todos piensan en los nazis. Bueno, pues eso, que me hace ilusión porque... no sé, me hace ilusión. Es una de esos trabajos que sabes que disfrutarás haciéndolos.

Más cosas...

En casa estamos haciendo planes sobre Navidad, y la cosa queda así:

-Día 25: comida con la familia de mi madre
-Día 26: tradición de casa de comer Sukiyaki, banda sonora de canciones de Navidad de anime incluida.

Y maratones del Señor de los Anillos y la Guerra de las Galaxias, aparte de muchas partidas de Sí, señor oscuro aseguradas. O como mínimo, una o dos. No es la típica celebración, pero gusta hacerlas. Además nadie se podrá quejar sobre las canciones que escojamos poner mi hermana pequeña y yo, así que por lo menos eso que gano~

Las películas se me repiten un poco, pero bue. Cualquier cosa es mejor que estar en casa de mis abuelos, y más con toda la familia xD.

Y bue, creo que esto es todo. Ya seguiré contando, si se me ocurre algo decente que poner, no como esta mierda. 

Hasta entonces, un mar de divinidades.

viernes, 6 de septiembre de 2013

Nunca estás solo


Hay mucha gente que tiene demasiados dilemas en su vida. La verdad es que los entiendo, ¿quién no? pero mientras que unos lo esconden y/o enfrenten, directamente o no, otros lo apartan para tratar de olvidar el tema de una vez por todas. Personalmente, creo que ambas son un tanto estúpidas. 

Si vas enfrentando todo de cabeza, sin pararte a observar si los demás caminos te pueden interesar más, es como ponerte una venda en los ojos y empezar a correr esperando no encontrarte con ninguna pared. Claro que está bien que no te andes con rodeos y tengas las cosas claras. De hecho, mi madre me dijo de pequeña que al contrario de mi hermana, yo iba por un camino recto, sin dar más vueltas de las necesarias. Pero aveces en lugar de correr y correr para no hacer caso y hacerte el macho melancólico cuando te viene un problema, es mejor parar, mirar atentamente, y luego si es necesario disparar entre ceja y ceja a lo que sea que te toque la moral.

Por otro lado, la idea de tratar olvidarlo depende de como lo mires es peor, sí, pero muchas veces más útil. Encerrar las cosas en tu interior hace que te pudras y marchites de una de las formas más lentas y dolorosas que existen desde mi punto de vista, pero precisamente es una de las cosas que más fortalecen tu carácter y te preparan para la mierda de sociedad que hay por todas partes. Una vez ya te has acostumbrado al dolor y no lloras tan seguidamente, te puedes empezar a plantear a contárselo a alguien. Antes de eso es como comer una fruta verde: no puedes explicar bien nada porque no comprendes todavía lo que sientes y/o te pasa. Hablar las cosas después de eso es una gran ayuda, porqué así liberas un peso de encima cuando ya tienes la mente más abierta y así sientes más que no estás solo.

Por lo tanto, mi conclusión es esta: si tienes que hacer algo, hazlo sin rodeos, pero a un paso en que te puedas asegurar de que no te arrepientas de nada y puedas catar todas las cosas que la vida te dé a probar. En el caso de tener un gran pesar, cuéntalo cuando estés preparado; no te precipites a abrirte como un libro o las piernas de una prostituta, porque si no te entiendes ni tú, te harás más daño cuando los demás no lo hagan.

Una cosa que ayuda mucho para cuando no confíes en nadie para que  te escuche, es hablar contigo mismo. Crea una doble identidad que solo tú veas y que te enseñe los caminos que puedes recorrer. Parece tonto, pero os juro que cuando tenía cinco, diez, y todavía ahora a los casi catorce años lo hago, y con conversaciones más fluidas de lo que parecía he llegado a ver opciones que ni se me habían pasado por la cabeza, y que estaban delante de mis narices. Personalmente me hace sentir algo menos sola, como si un fantasma me acariciase mientras duermo o un amigo me tendiese una mano.

Bueno, espero que a alguien le sirva esto de ayuda, y de ser así... no sé, un comentario o algo para comentar lo que ocurre está bien :3 Aunque bueno, creo que nadie lee esto xD 

Colgaré otra entrada lo antes posible. Hasta entonces, un mar de divinidades.

martes, 2 de julio de 2013

Recuerdos del pasado mal recordados




El otro día, hablando en un foro, surgió el tema de los nazis, y me di cuenta de que solo se fijan en algunos de sus actos.

Sí, mataron a mucha gente por causas algo ilógicas, pero, ¿no es fascinante recordar como? 

Que una sola persona, una sola, consiguiese unir los pensamientos de todos, unificando el país entero como una sola criatura, ¿no es apasionante? ¡Todos fueron fieles a sus ideales y pensamientos, por muy malos que pudiesen ser! Eso, permitidme que os diga, no lo suelen hacer ni la mitad de personas del mundo entero. Se posicionaron, lucharon, fueron fieles, y perdieron, pero a mi parecer, con mucha dignidad (fuera del suicidio de Hitler). En apenas tiempo, han pasado a la historia, para bien o para mal, de forma permanente, siendo conocidos por todos, al igual que temidos, retumbando en toda Europa.

En la Primera Guerra Mundial, sufrieron y fueron vencidos, pero no olvidaron. Jamás lo hicieron, y cuando pudieron vengarse, lo hicieron, bien que lo hicieron. Y con cierto punto de gracia, según mi punto de vista. 

Lo que hicieran con su poder, sus ideologías y demás, es otro tema. 

No digo que esté bien o mal, pero, lo mires por donde lo mires, lo que hicieron es apasionante, y para mí, hasta romántico.

Sí, tengo unos pensamientos peculiares, no lo niego, pero para eso hice este blog, ¿no?

Ahora, terminando esta entrada, quiero decir que no me toméis por nazi, porqué no es así, ni por encima. Si no lo habéis entendido, mejor releed esto.

Ya escribiré más dentro de un tiempo.

Hasta entonces, un mar de divinidades.

martes, 18 de junio de 2013

Coge el tren de medianoche





"Si lo quieres, déjalo ir"

Creo es eso es estúpido. Si quieres algo, ¿lo lógico no es querer que se quede a tu lado? Porqué de algo que te arrepentirás seguro durante mucho tiempo es de no haber luchado por aquello que querías. Y si lo dejas escapar así como así, ¿de que sirve la frase "luchar por lo que amas"? De nada. Sólo otra frase ignorada por el mundo. ¿Qué esa persona quiere irse? Demuéstrale cuanto quieres que esté a tú lado. Y si sigue queriendo irse, piensa en que fallaste.

Cambiando un poco de tema, creo que me gusta criticar frases famosas, no sé. Es como buscarle tres patas al gato, pero es divertido :3

En fin, en verdad no sé de que hablar ahora... así que bueno, les dejo unas img que hice, haber si les gustan.




Bueno, ya si eso subiré más otro día.

Gracias por quién me lea, y siento que hoy haya hecho muy poco u.u

viernes, 14 de junio de 2013

Las rosas son solitarias



"Es mejor estar solo que mal acompañado."

Estoy en contra de eso. Sí, si la persona con la que estás te "mata" de alguna manera, alejarte de ella es bueno, pero, ¿hasta que punto? Cuando empiezas a adentrarte en la soledad es tan difícil desacerse de ella... Al principio, te sientes liberado, feliz... pero cada día que pasa te acerca más y más a un abismo muy atrayente. Pronto, te sientes necesitado de alguien, por muy mal que te siente, que te de amor. Porqué al fin y al cabo, como muy bien dijo mi tutora, el ser humano es un animal social, y lo peor que le puedes hacer es ignorarlo. 

Esto lo digo yo, pero podéis pensar: "No es verdad", "¿Pero que dices?" o "La cultura general tiene razón, tú no", y me parece bien, pero lo pienso precisamente porque lo he vivido.

Durante toda mi infancia he estado prácticamente sola, y cuando no lo estaba, eran verdaderamente malas influencias. Pero sigo pensando que los momentos que pasé acompañada de esas falsas amigas eran los mejores. Había de todo, por supuesto, pero la esperanza e ilusión de la niña que había (y todavía hay) en mí,  brillaba con más fuerza en esos momentos. Y aun hoy es así.

Miles de veces cada día me asesinan con pequeños cuchillos, que al cabo de no mucho crean una notable herida. ¿La anestesia? La falsa esperanza.

Ese néctar agridulce que nos da ganas de seguir, de continuar luchando contra las adversidades de la vida, suele ser el mismo veneno que nos hunde en el más profundo de los pantanos. E ahí mi conclusión.

Por eso, creo que por mucho que duela, en el fondo queremos, anhelamos estar acompañados de alguien que nos quiera y entienda, o al menos, que lo parezca.

Me gusta mucho escribir estadas cosas. Nadie lee esto, y de alguna forma, me complace. Creo que si alguien que conozco conociera esto... no habría mucho más que incomodidad.

Aquí me despido, hasta dentro de un par o dos pares de días, 

Un beso y un mar de divinidades.